8.2.13

¡Operada!


 
             ¡Al fin llegó el día y puedo decir que estoy operada! La semana pasada fue mi cirugía y la verdad es que he tenido una muy buena experiencia, que espero sirva para quitar el miedo que todos sentimos antes de una cirugía así.
             El día 1 llegué a la clínica al rededor de las 13:00 hrs. para hacer mi ingreso, que son unos trámites que demoran un poco. Mi hora en pabellón estaba fijada a las 4:30 pero me habían advertido que todo podía ocurrir más rápido y que me llamaran antes a pabellón y así fue. Tipo 15:30 hrs me llamaron, sin siquiera haber ido a mi habitación antes, que es lo que se suponía que tenía que pasar. Aquí pude entrar acompañada por una persona (yo entré con mi pareja) y me hicieron pasar a una habitación pequeña con una camilla y un sofá. Aquí me entregaron mi ropa de pabellón: unos calcetines especiales, calzones especiales, una bata y un gorro. Las enfermeras te limpian la zona a intervenir, me tomaron una muestra de sangre y me pincharon el dedo para medir mi nivel de glucosa en la sangre. Todo esto tomó como media hora.
           Una vez lista me llevaron en silla de ruedas (por protocolo) a otro lugar, al cual ya no podía entrar acompañada. Me tuve que recostar en una camilla en una sala llena de gente preparandose para sus cirugías. Me rodearon con cortinas mientras una enfermera me ponía unas medias antiembólicas y varios médicos entraban para saludarme, entre ellos la anestesista, todos muy amorosos. Me examinaron, me hicieron preguntas, me hicieron firmar papeles, me taparon con una frazada y me llevaron en camilla al pabellón, donde había mucha gente. Debo decir que aquí pasé un mal rato pero esto no tiene porque pasarle a todos, de hecho a mi nunca me había pasado. Mientras me acomodaban en la camilla, me ponían el medidor de presión, etc. una enfermera tenía que ponerme la vía en la mano y no se cuantos pinchazos habré sentido, simplemente no encontraba mi vena. Me hicieron respirar algo, que no se lo que era, me dijeron que serviría para que mis venas se notaran más y seguí sintiendo pinchazos, doloroso y molesto, de hecho creo haber escuchado como la regañaban. De ahí en adelante no me acuerdo de nada más.
          Mi cirugía incluía extirpar la vesícula, así que demoró como 1 hora y media y creo que desperté 2 horas después, de esto no tengo mucha claridad. Desperté en un lugar con cortinas y con mucha gente en mi situación: despertando de la anestesia. Seguía bastante dormida pero me acuerdo de haber sentido dolor abdominal bastante fuerte, me pusieron algo para el dolor, el cual disminuyó pero seguía siendo molesto, me dijeron que no podían darme más, pero por lo menos ya era tolerable. Sentí mucho frío y le avisé a la enfermera, me taparon con 3 frazadas que estaban como salidas de un horno, muy calentitas, también me pusieron algo en los pies que cada vez que se enfriaba se volvía a calentar. Tuve que esperar como 1 hora más allí despierta, como sentía dolor solo quería irme a mi habitación a dormir y que me sacaran pronto de ese lugar tan iluminado y con ruido. Finalmente me llevaron a mi pieza, pasé lo poco que quedaba de tarde entre despierta y dormida, sin poder moverme mucho y muy cansada. Me percaté que la vía finalmente había quedado en mi muñeca y no en la parte superior de mi mano.
         El día 2 me desperté a las 7 am con una enfermera que debía revisar mi temperatura y presión (esto lo hicieorn unas 4 o 5 veces cada día), me paré para ir al baño, creo que fue muy rápido, porque tuve que sentarme y sentí muchas náuseas, pensé que vomitaría pero se me pasó de golpe, no duró más de 4 minutos. No volví a tener náuseas nunca más.  Durante el día fui al baño sola, caminé por la habitación e incluso por los pasillos con la ayuda de kinesiólogos, ya estaba tomando agua, té y é de hierbas. Esto se repitió los 2 días siguientes.
       Realmente debo decir que el dolor que sentí no se acerca nada al que pensé que sentiría, es absolutamente tolerable y los medicamentos ayudan mucho. Lo que más impide la movilidad es el dolor generado por los gases, estaba literalmente inflada puesto que eso es lo que hacen para realizar una laparoscopía, te inflan de gas.  Cada día que pasó me sentí mejor, caminaba más y así ha sido progresivamente hasta hoy. No hay día peores que el anterior.
       Por esto debo decir que mi experiencia fue muy buena, mis temores en cuanto al dolor y vómitos simplemente han sido inexistentes. Casi 10 días después de mi cirugía solo me duele uno de los tajitos, que era el más grande puesto que por ahí sacan el estómago, pero nada del otro mundo, solo es una molestia.
      He bajado 8 kilos desde que comencé la dieta líquida, que por cierto aún sigo haciendo, solo que con más variedad, como batidos de fruta con leche, flan sin azúcar, helado light, etc. Ya estoy por partir la dieta de papillas.
 
      Espero que mi experiencia les sirva y que todos puedan tener una recuperación tan buena como la que he tenido yo :)